Domingo, 26 de marzo de 2017

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Niega y vuelve a negar

“Niega Sancho y vuelve a negar, que si no tienes razón, tendrás razones“ es una frase que le adjudican al caballero de la triste figura, Don Quijote de la Mancha.
No he podido encontrarla en la magistral obra de Miguel de Cervantes. Quizás esté en alguna edición vieja o no esté y sea fruto de algún dicho popular.
Más allá de esto, ella se inscribe dentro de una serie de máximas que se aplican a la vida real aún 500 años después de muerto Cervantes.
Negar y volver a negar parece ser una costumbre en estos tiempos donde, al decir de Bauman, vale más el eco de las redes sociales que la verdad.
Es lo que los especialistas llaman la “posverdad“: no importa hoy si algo es verdadero o falso, alcanza con afirmarlo.
Luego de eso una cantidad de acólitos se encargarán de apoyarlo, comunicarlo, retuitearlo, compartirlo, darles me gusta por todos lados.
Lo que parece ser suficiente en estos tiempos de comunicación rápida y corta en el que todos afirman y pocos fundamentan.
Si no se logra el objetivo de convencer con la negación por lo menos se tendrá una respuesta, una razón de la cual aferrarse como un náufrago a una madera.
Es lo que viene sucediendo en estos últimos tiempos en el Uruguay y en el mundo.
El episodio del título del Vice Presidente es un ejemplo de ello: sigue afirmando que lo tiene. Una Senadora de su propio Partido hasta afirmó ¡qué lo había visto!
Pero no aparece ni se muestra.
Hay otros ejemplos.
Hace ya tres años y medio, en el 2013, me tocó interpelar al Ministro de Economía y Finanzas.
Los números oficiales mostraban que estaba aumentando el déficit fiscal, la inflación estaba fuera del rango meta hacía rato y el dólar a 19 pesos estaba dañando el aparato productivo del país.
El déficit fiscal, hablando en criollo, es la diferencia entre lo que Estado percibe y lo que gasta.
Se había previsto que iba a ser del 0,9% y había sido de casi 3%.
Una luz de alarma que se prendía fuerte en nuestra economía.
Profundizamos el tema y vimos que el deterioro más grande se explicaba por los malos resultados de las empresas públicas. En especial los de Ancap.
El Frente Amplio lo negó y volvió a negar.
Dijo que Ancap no perdía sino que estaba “invirtiendo“ desconociendo conceptos económicos básicos de diferenciación entre inversión, pérdidas y rentabilidad.
Llegado el momento de la votación, con el Senador Heber presentamos una moción en la que exhortamos al Poder Ejecutivo a tomar medidas en las empresas públicas, en especial en Ancap.
El Frente Amplio volvió a negar.
Su bancada, integrada además por el hoy Ministro de Economía y en aquel entonces Vice Presidente de la República, votaron en bloque contra nuestra propuesta.
En el 2015 las pérdidas de Ancap se hicieron insostenibles y la realidad se encargó de mostrarle a los señores legisladores del Frente Amplio que habían procedido mal al negar y volver a negar.
Esas negaciones las sigue pagando el Pueblo uruguayo en el boleto de buses, en los fletes, en el combustible que hoy pagamos y en impuestos.
Hay más ejemplos.
El Lunes pasado, el Presidente de la República y el Ministro del Interior negaron el deterioro que estamos viviendo en materia de seguridad.
Volvieron a sostener, en clara respuesta al Presidente de otro Poder, que Montevideo era la ciudad más segura de América Latina citando un estudio internacional.
Esto ya lo había afirmado Bonomi cuando me tocó interpelarlo el año pasado.
En esa instancia le hicimos notar al ministro que estaba manejando un estudio equivocado.
El mismo (y que hoy cita el Presidente de la República) mide la Paz en una ciudad o un país.
Para llegar a las cifras referidas toma en cuenta distintas cosas.
Por ejemplo, le da gran importancia a que no existan guerras en la región. Que el país no tenga conflictos armados internos o externos.
La cantidad de armamento adquirido es otro de los items que mide.
Resulta obvio que en Uruguay no estamos en guerra con otro país o que no tenemos una guerra interna.
El estudio mide también la seguridad ciudadana interior.
Si se va a ese item en el estudio referido se notará que se señala que nuestro país es uno de los que más retrocedió en materia de seguridad pública interior y delincuencia.
Es decir el estudio dice lo contrario de lo que afirman Vázquez y Bonomi.
Pero no importa, lo repitió Bonomi el año pasado, lo repitió el Presidente Vázquez el Lunes y un coro de acólitos hacen eco de ello.
¿Es cierto?
No, pero no importa si lo es.
Tienen razones para hablar mientras la realidad nos golpea en la cara con homicidios, rapiñas, copamientos, atracos y muchas cosas más.
Como les pasó con las pérdidas de Ancap, la realidad es testaruda y vuelve una y otra vez.
El tercer ejemplo de esta conducta es la del Banco Central del Uruguay esta semana.
Su Presidente dijo en el Parlamento, no una sino dos veces, que el Banco Central no había sido advertido de operativa posiblemente irregular en el Cambio Nelson de Maldonado.
Un diputado le entregó un escrito y una resolución judicial donde se hacía un ROS (reporte de Operación Sospechosa) en ese año.
Coincidentemente con lo de Ancap, esto sucedía en el año 2013.
¿Qué hizo el Banco Central del Uruguay?
Sacó un comunicado negando y volviendo a negar. El comunicado dice que el oficio que envió la Justicia “no constituyó en ningún momento un Reporte de Operación Sospechosa ni una denuncia específica contra el Cambio Nelson“.
Solicité copia del documento judicial.
Este dice “cabe considerar que respecto de la sumas giradas a “Cambio Nelson” no se justificó el origen de los fondos ingresados. Es nuestra obligación como interventores, dar cuenta que podría tratarse de una operación comprendida dentro de aquellas que deben ser denunciadas como ROS (reporte de operaciones sospechosas), por lo que esta intervención a los efectos de deslindar responsabilidades pide que se notifique al Banco Central“.
Pese a esto siguen negando.
Como niegan el tema de la seguridad hoy y como negaban la situación de Ancap ayer.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.