Miércoles, 18 de julio de 2018

MENU

No todo lo que reluce es oro

Días atrás leí que Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, se convirtió en el tercer hombre más rico del planeta, y sin entrar en lo justo o no que sea el origen de la fortuna que amasó, debo reconocer que la red social desarrollada por este sujeto tiene potencialidades y aplicaciones enormes, entre ellas ser una fuente de inspiración inagotable.

En lo que va de julio de este año, cuando todavía suenan los ecos de la consagración francesa, un pequeño país situado en los Balcanes se convirtió en trendig topic en las redes sociales por su notable desempeño en el máximo torneo organizado por la FIFA a nivel de selecciones, obteniendo un más que meritorio segundo puesto. Croacia despertó la simpatía de muchos compatriotas debido a tener ciertas similitudes con Uruguay: 1) ser un país pequeño, su superficie es inferior a la tercera parte que Uruguay, 2) tener una población apenas superior a los cuatro millones de habitantes, 3) ser un país pobre en comparación con las potencias europeas.

A estas tres similitudes, debe agregarse otra, y es que su presidente, Kolinda Grabar-Kitarovic, se convirtió  en una figura mediática de nivel global, algo similar a lo que vivimos nosotros hace unos años en ocasión que José Mujica, el Pepe, ocupara la presidencia.

La presidente de Croacia, además de llamar la atención por su juventud y belleza, se convirtió en un símbolo de austeridad en la gestión pública, considerando que pidió licencia para concurrir a los partidos de su selección en la Copa del Mundo, viajó en clase turística, pagando de su peculio los pasajes y las entradas, y saludó efusivamente a los jugadores luego de las victorias.

En los últimos días, empezaron a circular en las redes sociales críticas al país balcánico, intentando mostrar que no todo lo que reluce es oro, haciendo foco en algunas políticas llevadas adelante por la presidente, así como también por un supuesto juicio en el que estaría involucrado un destacado jugador de las selección croata. Lo sorprendente, es que estas críticas surgen de los mismos que poco tiempo atrás mencionaban lo fantástico que es nuestro país, y destacaban el reconocimiento internacional que ostenta José Mujica

Sería interesante preguntar y recordar a estos internautas progresistas, tan críticos con la presidente croata, por qué no tuvieron la misma rigurosidad cuando endiosaban a Mujica, y hasta lo proponían merecedor del Premio Nobel.

A la presidente de Croacia se la tildo de fascista, pero no vi en esa misma publicación recordar que Mujica es el autor de la célebre frase: “lo político está por encima de lo jurídico”, un reconocimiento explicito por parte del ex presidente uruguayo de no reconocer la Constitución ni las Leyes si éstas obstaculizan sus fines.

Se atribuye a Grabar-Kitarovic discriminar a algunos ciudadanos de su país. Desconozco la veracidad de esta afirmación, pero en cambio recuerdo reiteradas oportunidades en las que Mujica denostó a ciudadanos que opinaran diferente a él, ya fuera cuando se levantó en armas contra un gobierno democráticamente electo en la década de 1960, o cuando tildó de viejos platudos a un grupo de jubilados que ejerció su derecho para reclamar la inconstitucionalidad de un impuesto que se les quería aplicar, para mencionar algunos ejemplos de una lista bastante extensa.

Tampoco se comenta que un actor con rol protagónico en el proceso de selecciones de nuestro país, se vio involucrado en una situación legal bastante controversial. Y entiendo que está bien que así sea, porque la vida privada de las personas públicas no deja de ser privada.

Este tipo de manifestaciones en las redes sociales son una muestra más de un fenómeno que está ocurriendo desde hace tiempo en Uruguay, el cual cada vez se vislumbra irá adquiriendo mayor envergadura, y es el del juicio carente de objetividad al momento de evaluar los hechos. Ya no se evalúan los hechos por su esencia, sino desde la perspectiva de quienes son los involucrados, que ganan y que pierden, y con el propósito de obtener un rédito político de corto plazo. Cuando un país llega a ese estado parece ya no aconsejable, sino necesario, revisar hacia donde estamos yendo, porque recorrer este camino no augura la más mínima posibilidad de diálogo social, dado que todo se terminara definiendo por cuestiones de afinidad.

¿Vos como la ves?

Ciro Mata

Autor: Ciro Mata

Ingeniero Electricista (Universidad de la República, UdelaR, 2003). Postgrado en Administración de Empresas (2004) y Maestría en Administración de Empresas (MBA) (2006), Universidad Católica del Uruguay. Postgrado en Metodología de la Investigación, Universidad de la Empresa en (2012). Ejerció como docente en la Facultad de Ingeniería de la UdelaR y actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de la Empresa y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica del Uruguay. Profesionalmente se ha desempeñado en UTE como subgerente del Área Planificación.