Viernes, 8 de julio de 2016

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Para vos, Graciela: Recursos para el tratamiento del drogadicto en Uruguay

El hijo de Graciela, una compañera de trabajo, consumía drogas, y había desarrollado adicción. A diario compartía angustiada con nosotros su experiencia. Le pegaba. Todos los días robaba algo de la casa. Cuando no pudo robar más en su casa, empezó a robar afuera para conseguir la droga. Antes de los 18 años, Graciela estaba aliviada porque al ser menor, la pena era distinta. Pero a las pocas semanas de cumplir 18 años volvió a robar. Esta vez fue peor, para él y para ella, una buenísima persona que vivía una continua tortura, el miedo de que algún día su hijo apareciera muerto por sobredosis, porque el miedo de la prisión para ella ya era una realidad. Hace mucho no la veo, no  sé cómo esta ella, ni él. Esta columna se la dedico a ella, que camino y camino buscando ayuda, y que le fue prácticamente imposible encontrarla.

Pocas cosas deben causar más temor en los padres de adolescentes que la posibilidad que su hijo consuma drogas, particularmente por la potencialidad de una adicción, y luego de ella, situaciones vitales graves consecuencias de intoxicación.

La gravedad de las intoxicaciones por droga es noticia frecuentemente, y sigue presente un evento reciente ocurrido en Argentina, donde varios jóvenes murieron intoxicados por drogas de síntesis, en una fiesta.

La existencia de la oferta de drogas legales e ilegales es bien conocida. Cada vez que se reporta una incautación de tráfico de drogas imaginen los que pasaron sin ser alcanzados por el control.

Hoy voy a destinar este espacio para informarles los recursos que existen en nuestro país para el tratamiento y control de los adictos, como podemos ayudarlos, y qué medidas tomar ante una crisis.

 

IDENTIFICANDO LA ADICCIÓN

Recordando que las drogas son sustancias que tienen efectos psicoactivos, es decir, actúan sobre el sistema nervioso central, podemos intuir que los síntomas de adicción están relacionados con esos efectos, que las personas que las consumen buscan, y que al ser agradables para sí buscan potenciarlas o maximizarlas.

Es así que un adicto se puede identificar como aquella persona que consume drogas psicoactivas y que poseen un trastorno maladaptativo caracterizado por tres o más de los siguientes síntomas:

  • Tolerancia ( cada vez mayor necesidad de sustancia para obtener los resultados esperados)
  • Existencia de síndrome de abstinencia, que se calma con el consumo de la sustancia o de otra de similar acción
  • Existe un deseo persistente del consumo y se hacen intentos fallidos de controlar o interrumpir el consumo
  • Se emplea mucho tiempo en el consumo y actividades para adquirir la sustancia. Puede llegar a situaciones delictivas para adquirirla.
  • Se pierde vida de relación, actividades sociales, laborales o recreativas, a consecuencia del permanente pensamiento de conseguir y adquirir la sustancia
  • A pesar de reconocer el daño físico que le está produciendo la sustancia que consume, es incapaz de dejarlo

La primera estrategia ante una conducta como la descripta, es darle a la persona apoyo incondicional, haciéndole considerar que necesita ayuda, y ayudarlo a buscarla. Nada logramos si estigmatizamos o somos indiferentes ante situaciones como estas. Tampoco si somos flexibles a ellas, por el riesgo psicológico y vital que corren las personas que consumen en este grado, y el eventual efecto colateral que puede originar en su entorno.

Los que conocemos mamás de personas que sufren de uso problemático de drogas, y a propósito uso la palabra sufren porque es una enfermedad, conocemos que se observaron varias de estas conductas en ellos, desde robar objetos de la casa o dinero, ausentarse durante días, ir a prisión por robo, violencia doméstica, y tantas otras penas.

La sensación de desamparo que agobia a estas familias es intenso, porque es un tema ausente de las conversaciones, que se considera tabu, y porque no hay suficiente comunicación, en mi opinión, de los recursos que existen para poder acompañar al familiar y al adicto en el largo camino de rehabilitación, que una vez emprendido, no acaba nunca.

 

LA SOLEDAD NO ES ABSOLUTA

Existe en nuestro país una red de prestadores en diferentes niveles de complejidad y atención para auxiliar a la persona adicta o a cualquier persona que llame por ayuda.

Posiblemente alguna de estas prestaciones requiera de mayor amplitud de cobertura, especialmente la que tiene que ver con la internación y la rehabilitación en régimen de internación permanente o parcial. Pero hay un grupo de prestaciones que se están desarrollando y que pueden ir orientando a las familias y amigos del que sufre la adicción sobre las alternativas que tiene.

Podemos describir, haciendo entonces una analogía con la pirámide de niveles de atención, los recursos que luego voy a desarrollar en cuanto a cometidos y alcance.

 

piramide

 

La línea de atención telefónica funciona las 24 horas, es gratuita, y atendido por licenciados en enfermería y psicólogos que orientan, apoyan y contienen al que llama. Puede llamar cualquier persona para ser orientada, sea familiar, amigo, maestro, o el que necesita solución a su problema.

En un situiente nivel se cuenta con el llamado Dispositivo Ciudadela , puerta de entrada a la RENADRO,  y constituida como un dispositivo interinstitucional e interministerial integrado por Junta Nal. de drogas, MIDES, Poder Judicial, MSP, ASSE e INAU.

Es un centro de información, diagnóstico y derivación, al que se accede sin cita previa, y que está ubicado en varios departamentos del país. En la línea *1020 o en la pagina web de la Junta Nal de drogas encuentran las direcciones por departamento de cada uno de estos dispositivos.

El propósito es además de la información a usuarios de drogas, y sus referentes, poder hacer diagnostico y proponer líneas de tratamiento.

 

Dispositivos  comunitarios

Existen en varios barrios de Montevideo, anclados en las policlínicas municipales y en los CCZ, con similar alcance de los dispositivos ciudadela pero georreferenciado. Los barrios cubiertos con La Teja, Carrasco Norte, Punta de Rieles, Malvin Norte, Casavalle y Goes. Tambien en el sitio de la JND o por el teléfono de referencia pueden encontrar exactamente teléfonos y mails de contacto, así como direcciones, que no incluyo en la columna por su extensión.

 

Dispositivos residenciales

Como referimos anteriormente, la puerta de entrada al sistema de dispositivos para el tratamiento de drogas son los dispositivos ciudadela, los que pueden derivar a estas residencias para el tratamiento.

Claramente existe la necesidad de mayor capacidad de cobertura para este problema, teniendo en cuenta la penetración que tiene, y los insuficientes recursos de abordaje. En el proyecto de ley de salud mental que envió el ejecutivo para discusión en el parlamento están incluidos los tratamientos de las personas con consumo problemático de drogas, por lo que seguramente esta cantidad de recursos a partir de esta ley se amplíen, especialmente las de mayor complejidad.

Las residencias para tratamiento y rehabilitación de adictos (públicos) actuales son

  • El Portal Amarillo en Montevideo, es un centro diurno ambulatorio y residencial al que se llega referido por el dispositivo ciudadela o por consulta espontanea. Acceden desde los 12 años, con familiares o referentes socioeducativos.
  • Centro el Jaguel en Maldonado, cuya zona de influencia es Rocha, Lavalleja, Treinta y Tres y Cerro Largo. Se accede a través del dispositivo Ciudadela regional.
  • Casabierta Artigas, cubre la zona norte, Rivera, Salto, Paysandu y Tacuarembo,
  • Chanaes, San Jose. Reciben personas con uso problemático de drogas y problemas psiquiátricos asociados
  • El Paso. Las Brujas, Canelones

Además de estos recursos existen iniciativas privadas variadas, algunas gratuitas, ONGS, y particulares, que no enumero porque no encontré en mi investigación suficiente información como para darla completa. Si cabe destacar que los dispositivos nombrados tienen información sobre estas iniciativas por lo que pueden derivarlos o informarlos cuales podrían adecuarse a cada necesidad.

Por tanto, ante la existencia de un conocido, familiar o amigo con un problema como el descripto, es buen que además del apoyo y contención necesario para que pueda superar esta situación, se contacten para orientar a estos recursos disponibles para todos y todo el día.

 

Y ANTE UNA CRISIS, QUE HACEMOS?

Como mencionamos, las personas que sufren de adicción , muchas veces llegan al límite de la presentación de una crisis por este consumo, que se presenta en forma aguda, y que  tiene manifestaciones que surgen del descontrol metabólico del sistema nervioso central, además de otros síntomas como alteración del ritmo cardíaco, sudoración, palidez, pérdida o deterioro de conciencia, entre otros.

Ante estas situaciones no hay tiempo para perder, y, tal como se hace con una reanimación cardiovascular, lo primero que hacemos es pedir ayuda. Esto implica llamar a una emergencia y pedirle a alguien que lo acompañe en la reanimación o acciones que se puedan hacer para enfrentar esta situación.

Las crisis muchas veces se manifiestan con convulsiones, o pérdidas de conocimiento, por lo que un primer paso es asegurarse que no tenga nada en la boca con lo que pueda ahogarse. Por otro lado, palpar el pulso en el cuello de manera de identificar que exista y así ir informando al servicio de urgencia la situación para que les vayan orientando mientras arriban.

Es muy importante en estos casos indagar o preguntar a alguien cercano a la persona si conoce la droga que consume. Esto facilita la rapidez de la decisión terapéutica porque cada droga tiene un tratamiento diferente, más allá que en todos los casos se van a tratar los llamados elementos vitales y los síntomas en si mismos.

En el caso de que la persona esté consciente, aunque por ejemplo alucinando o con alteración de la consciencia lo que no se debe hacer es tratar de tener un dialogo racional porque en ese momento no es eficaz y se perdería tiempo con esta actuación.

 

ULTIMAS LINEAS

Como compartimos, el problema de la droga es transversal, y afecta especialmente a los jóvenes, y los que presentan vulnerabilidad emocional, familiar, socioeducativa.

La red socioeducativa y familiar es el ámbito privilegiado de prevención de estas situaciones y detección temprana.

Mantener a la población susceptible bajo un marco de protección ayuda a evitar este y otros problemas asociados a comportamientos vulnerables.

Es impresicindible ampliar la comunicación sobre los recursos existentes para consulta y referencia de personas con este problema de salud.

Recordemos que situaciones asociadas a drogas legales o ilegales son una de las primeras causas de mortalidad en jóvenes.

Ante el problema consolidado, y con la penetración existente, es urgente la ampliación estructural de los dispositivos y recursos terapéuticos de las adicciones.

Nos puede pasar a cualquiera de nosotros.

Cecilia Hackembruch

Autor: Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.

  • Graciela Deccia

    Fuimos unos privilegiados los que vivimos y conocimos al Uruguay sin droga.