Martes, 22 de noviembre de 2016

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¿Pase social en Educación Media?

En el marco de los ejes estratégicos para el quinquenio el Consejo de Educación Secundaria se propone atender especialmente la protección de trayectorias focalizando la singularidad del estudiante.

Uno de los logros que las autoridades educativas aspiran obtener, a través de la atención de trayectorias educativas, es que  ese proceso permita  lograr que la cobertura en el Ciclo Básico llegue al 100%. Actualmente se sitúa en un 73%.

Es así, que a través de un documento del 5 de octubre  de este año, establece que “en caso de insuficiencia por parte de los alumnos” en el período comprendido entre el 3 y 10 de diciembre, los profesores acompañarán la culminación de esta trayectoria para alcanzar resultados satisfactorios.

Se apuesta así, a que los alumnos puedan con esta medida, superar sus dificultades y promover, o de lo contrario ya ser preparados para la instancia de exámenes.

Cabe preguntarnos si el complemento de una semana más de clase, logrará capitalizar aprendizajes que no se adquirieron durante el año lectivo o si por el contrario, aumentaremos el número de estudiantes “perdidos” en el sistema educativo, que culminan los ciclos o grados sin haber alcanzado las competencias básicas, lo que limita su desempeño futuro y las posibilidades de inserción en distintos ámbitos de la vida en sociedad.

La existencia de promociones, que no se sustenten en la apropiación de aprendizajes por parte de los alumnos, no debe hacernos olvidar la función de los centros educativos en cuanto a ser el espacio público responsable de trasmitir los aprendizajes relevantes.

No somos partidarios de la repetición, sí de diversas estrategias que acompañen al alumno, permitiéndole avanzar con un portafolio de aprendizajes significativos para lograr obtenerlos de la mejor forma posible.

Creemos que estas medidas desarrolladas e impuestas por la autoridad educativa, sin mayores fundamentos, generan un debilitamiento importante y en particular, muchísimo malestar en los colectivos docentes que ven, año a año, la generación de estrategias que fuerte dosis de improvisación y que luego, transcurridas las mismas, no se conocen sus impactos o evaluaciones a nivel general o particular según el caso de que se trate.

Estos alumnos que tendrán una semana complementaria de clases (entre el 3 y el 10 de diciembre próximos), están – en su mayoría – en situación de “vulnerabilidad educativa”,  con una escolaridad de” baja intensidad” término empleado por Kessler (I) para referirse a jóvenes que desarrollan un vínculo débil con la experiencia escolar,

Comprender y atender situaciones de vulnerabilidad educativa, nos lleva a reflexionar sobre los cambios que se deben implementar, que son necesarios y a su vez difíciles de concretar. Pero los mismos, no pasan por decisiones adoptadas sobre la base de fundamentos no conocidos y poco difundidos.

Sin dudas se requiere que todos seamos capaces de innovar en la llamada “gramática escolar”, es decir en el conjunto  de estructuras, reglas y prácticas que organizan la labor cotidiana de la instrucción en las escuelas, y que son la producción de los alumnos por edades, la división del conocimiento por materias separada, entre otros aspectos.(II)

Pero ello necesita de la actuación fundada y serena de quienes tienen responsabilidades asignadas en el gobierno de la educación. Por lo que resulta importante considerar un conjunto de propuestas que existen y que son a todas luces necesarias.

La revisión de la estructura curricular de educación media básica la generación de alternativas de acompañamiento a las trayectorias de los jóvenes, la concentración institucional de las horas docentes, la creación de espacios extracurriculares, la cultura de una evaluación que considere la diversidad del alumnado que escapa al modelo graduado, son alguna de ellas.

Pero estos cambios deben superar el llamado “trípode de hierro”(III) integrado por la proliferación de asignaturas, la designación de profesores por materia y la organización del trabajo docente por horas de clase.

Tres años quedan aún a las autoridades de la educación para avanzar en cambios. Tres años que son fundamentales a la hora de pensar en una educación diferente, una educación que permita atender los desafíos que el país afronta. Para ello, y sin perjuicio de repetirlo una y otra vez, se requiere una educación de calidad, pertinente e igualitaria para todos, sin distinciones. Todo esto que vaya más allá del discurso, que se trasunte en la verdadera acción que se refleje de una vez en todas las comunidades educativas del país.

Debemos trabajar duramente, en el marco de un gran acuerdo nacional como se viene propiciando desde diversos sectores, teniendo especialmente en cuenta que:

“Hoy en día ofrecer a todos, en nombre de la equidad, el mismo contenido y adoptar iguales estrategias pedagógicas, equivale a privilegiar una equidad formal, teórica frente a las condiciones necesarias para una igualdad real.” (IV) 

 

 


 I . Kessler,Gabriel. Sociología del delito amateur.
II . Tyack y Cuban. En busca de la utopia.Un siglo de reformas en las escuelas públicas.
III. Terigi,Flavia. Cambios en el formato de la escuela secundaria.
IV. Jacinto ,Claudia y Terigi,Flavia. ¿Qué hacer ante las desigualdades en la educación secundaria.?

Teresita González

Autor: Teresita González

Maestra especializada en la “Educación de niños con problemas originados en el desarrollo del desenvolvimiento psíquico”. Licenciada en Educación en la Universidad Mayor de Chile y cursa Licenciatura en Ciencias Históricas –Opción Investigación- en la UDELAR. Cuenta con posgrado de Perfeccionamiento para Directores. Fue Directora General del Consejo de Educación Inicial y Primaria (2000-2005), Consejera Interina del Consejo de Educación Secundaria (1998), Gerente de Programas Especiales y Experimentales (1996 -2000) e Inspectora Nacional de Educación Especial (1990-1995), entre otras funciones.