Martes, 26 de diciembre de 2017

MENU

Políticamente incorrecto

La llamada “corrección política” o lo “políticamente correcto”, es un concepto utilizado para describir lenguaje, planteos o comportamientos con los que se procura minimizar la posibilidad de polemizar, implica que los puntos de vista sean acríticos, sin ironizar, evitado ofender de cualquier forma, y hasta presentar las ideas, el pensamiento, de la forma más neutral y pasivo posible.

Decir algo políticamente correcto, es decir algo tratando de que conlleve el mayor “tacto y educación”, es decir, eligiendo las palabras y cuidando las formas para no molestar a nadie (o en su caso a los menos posibles).

Así por ejemplo, se suele emplear el término “faltó a la verdad” (termino políticamente correcto) para referirse a alguien que miente. Tratarlo directamente de “mentiroso” sería “políticamente incorrecto” (aunque sería lo más acertado y descifrable para el ciudadano común). Consignar “no le creo a gobierno”, podría interpretarse como políticamente correcto”, mientras que señalar “el gobierno miente descaradamente”, seria incurrir en lo políticamente incorrecto. Otro ejemplo sería decir “la gestión no ha sido buena” (políticamente correcto), en lugar de “la gestión es un absoluto desastre” (políticamente incorrecto).

Sin embargo, lo tal vez denominado, “políticamente incorrecto”, muchas veces se ajusta más a la realidad, y asimismo, la gente lo entiende más claramente.

Lo “políticamente incorrecto”, podría sin lugar a dudas aplicarse a la inseguridad pública que padece la sociedad en nuestro país.

En tal sentido, y con relación a la inseguridad se podría sostener (de forma “políticamente incorrecto”), apelando a la verdad directa, sin vueltas, ni paliativos:

 

1- Que se ha mentido cuando dicen que desde que retornó la democracia nunca bajaron las rapiñas. Por cuanto,

  • En 2003 bajaron un 22,4% (fueron 6.933 -el año anterior eran 8.483-).
  • En 2001 bajaron un 9,8% (fueron 6.147 -el año anterior eran 6.751-).
  • En 1998 bajaron un 39,2% (fueron 4.109 -el año anterior eran 5.719-).
  • En 1988 bajaron un 13,2% (fueron 1.522 -el año anterior eran 1.720-).

2- Que cambiaron los criterios del registro de homicidios desde 2012 no contabilizando los justificados, lo que hace que las cifras varíen.

3- Que incluso temporalmente dejaron de contabilizar las tentativas de rapiñas..

4- Que no permiten auditar, ni verificar, las cifras de los delitos y publican los datos que les parece y cuando lo entiende pertinente.

5- Que oportunamente renunció el Director del Observatorio sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, criticando el manejo de las cifras sobre inseguridad.

6- Que el propio ministro, reconoció públicamente que Observatorio sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio “tiene problemas metodológicos” que impide llegar a “conclusiones correctas”.

7- Que prometieron crear un nuevo Observatorio, compuesto de varias instituciones(SCJ, INE, Udelar) para dar transparencia, pero nunca lo hicieron.

8- Que el entonces ministro del interior (Jorge Bruni) reconoció que se habían manipulado cifras de rapiñas y eso le costó cargo al entonces Jefe de policía de Montevideo.

9- Que le dicen a la gente “Si no están vinculados a la delincuencia, narcotráfico y carecen de problemas familiares importantes, tengan la seguridad de que nadie los va a matar”. Pero hay decenas de homicidios que no encuadran en tal poco feliz afirmación.

10- Que señalan, “En el nivel de aclaración no nos comparamos con ningún país de América Latina porque estamos por arriba de todos. Nos comparamos con el FBI y con Inglaterra”. Pero resulta que el 40% de los homicidios no se aclaran (son más de 100 crímenes sin resolver por año) y además la “Tasa de Esclarecimiento” en rapiñas (de las denunciadas) apenas si llega al 5% y en hurtos es aún menor. Todo ello sin contar la “Cifra Oculta” (o Tasa de No Denuncia, estimada en un 40% a 46%). Y que es realmente inédito, compararse con el FBI, cuando se recoge evidencia de un crimen en una “caja de bananas”.

11-  Que increíblemente, culpan a la víctima, por no tomar las precauciones adecuadas, por salir a la calle con ropa de marca, celulares costosos y hasta por ir a un baile nocturno, resistirse a un asalto o haber dejado una ventaba abierta.

12- Que dicen que el “Pado” (Programa de Alta Dedicación Operativa) es “un éxito” pero en un barrio como Casavalle (con Pado las 24 hs.) es donde han ocurrido más homicidios.

13- Que si todo estuviera bárbaro, no se entiende por qué se han tenido que organizar 65.000 “Vecinos en Alerta” en los barrios para protegerse de los delincuentes (el País 21/10/17)

14- Que el que no se aclaren los delitos generan impunidad e injusticia .

15- Que parece que el ministro en lugar de resolver, explica.

16 -Que hay un dato que es notorio y habla por sí solo de una gestión: el actual ministro asumió su cargo con unas 12.000 rapiñas al año (cierre del 2009) y finalizó el 2016 con más de 20.000.

17- Que también resulta inédito es que se califique de “éxito” una asonada y que un policía casi muera por una garrafa arrojada sobre su cabeza.

18- Que se han alcanzado records históricos en delitos. En Seguridad Publica: La ecuación es sencilla, algunos delitos pueden tender a bajar, simplemente porque la gente no hace la denuncia. Los homicidios aumentaron por qué no se puede ocultar los muertos.

19- Que contando con 31.117 funcionarios en el ministerio del Interior, más un presupuesto anual extraordinario de casi 900 millones de dólares, sumado a que existen 23.000 guardias de de Seguridad Privada y 65.000 Vecinos Alerta, la gestión no da resultados y crecen los delitos.

20 – Que mientras que ocurrieron 68 homicidios en la ciudad de Buenos Aires en el primer semestre 2017 con una población de 3 millones. En nuestro país ocurrieron 79 homicidios en Montevideo en el primer semestre 2017 con una población de apenas 1,3 millones.

21- Que mientras que se auguraba que este año bajarían los homicidios, la realidad se impuso y el ministro tuvo que salir a reconocer que lo más probable es que aumenten.

22- Que no se ve una mejora real en la seguridad. Y se ha consolidado el crecimiento de los delitos violentos en los últimos años.

23- Que las autoridades no generan confianza, ni credibilidad frente a la ciudadanía. Donde además parecería que confunden deseos con realidad.

24- Que se aprobó un nuevo Código del Proceso Penal y como efecto de algunas de sus disposiciones, bajó a la mitad la cantidad de delincuentes que entran a la cárcel cada mes. Lo cual en un escenario de grave inseguridad, como la que vive la población, parecería un despropósito, una insensatez. De esta forma el mensaje que el delincuente podría recibir es que el delito paga. Que hay una especie de luz verde. En suma, una pésima señal que afianza al mejor aliado de quien delinque, que es la impunidad.

25- Que muchas veces las apreciaciones del ministro sobre la grave inseguridad, son como las de un mero espectador del problema y no como el responsable de garantizar la seguridad y combatir eficazmente a la delincuencia.

 

Que a la luz de todas estas consideraciones, se ha fracasado rotundamente en la gestión y en consecuencia en brindarle a la gente seguridad y que pueda vivir en paz.

 

Guillermo Maciel

Autor: Guillermo Maciel

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales. Doctor en Diplomacia. Docente de la Universidad de la República; de la Universidad de la Empresa y de otros centros de estudios superiores. Director General del Ministerio del Interior de la República Oriental del Uruguay de 1999 a 2005. También se desempeñó como asesor del Ministro del Interior durante 1998. Asesor del Comité Nacional de Calidad de la Presidencia de la República de 1996 a 1999. Director del Observatorio en Seguridad de la Fundación Propuestas. Consultor especializado en seguridad ciudadana; y autor de varios trabajos publicados sobre la materia.

  • Manuel Patrón Mederos

    La rosca
    Todos enganchados

    El columnista ha demostrado ser un especialista en seguridad.
    Tal vez algún día se decida a escribir sobre lo que toda la ciudadanía sabe pero ningún político quiere hablar:los honorarios que pagan los delincuentes a los abogados privados.

    Pasó hace unos días cuando el Estudio Durand se hizo cargo de la defensa de Betito Suárez a través del ex juez penal Juan Carlos Fernández Lechini.

    ¿De dónde sale el dinero?¿Es lavado de activos?¿Qué opina el Colegio de Abogados?¿Por qué nadie investiga…?