Miércoles, 16 de marzo de 2016

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Propiedad Industrial: un paso adelante para la innovación y la inserción externa

Es con gran expectativa y renovado optimismo que recibimos la muy esperada noticia de que el pasado 9 del corriente se introdujo en el Senado el tema de la adhesión de Uruguay al Tratado de Cooperación en Patentes, mejor conocido a nivel mundial como Patent Cooperation Treaty (PCT) por sus siglas en Ingles (http://www.wipo.int/pct/es/).

De ser aprobado, el solicitante tendrá la posibilidad de proteger su invención en 148 países con una sola gestión y una sola tasa. Se terminaría el ir país por país, abogado por abogado, dólar por dólar.

Es una magnífica noticia para aquellos innovadores, inventores, agentes de PI, centros de investigación y, sobretodo, para el país en general. Uruguay envía al mundo empresarial y a los inversionistas un mensaje de que nuestra inserción externa será también en la economía del conocimiento y pasará por la innovación y la competitividad. Ya no estariamos fuera de uno de los tratados de patentes más importantes del mundo y no hay que subestimar el impacto de la noticia en el mundo de los intangibles, una vez sea terminado el proceso de adhesión y de ratificación por el Parlamento

Hoy el territorio del país no se mide solo en kilómetros cuadrados (ver Israel con 20.mil km2, o Singapur con 699 km2 o Suiza con 40.000 km2) sino en conocimientos y participación en las cadenas globales de producción con un fuerte componente de propiedad industrial para llevar la innovación a los mercados. Con tiempo y esfuerzo, dependeremos menos de las materias primas sin valor agregado y sus ciclos y más del conocimiento que generen nuestros investigadores y de nuestra creatividad y competitividad.

Falta ahora que el gobierno, vía el Ministerio de Relaciones Exteriores, haga las consultas pertinentes a los actores involucrados y, con la opinión positiva, se dé un debate informado en el Senado, el cual, ojalá, no sea desvirtuado por la política o la ideología. Basta con saber que Brasil, China, Vietnam y Cuba son miembros activos del PCT. Tenemos entonces un país clave del MERCOSUR y países de ideologías y filosofías diversas, dentro de los 148 estados miembros.

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) quien administra el PCT, asegura la participación de delegados uruguayo a sus reuniones en Ginebra y a entrenar a la persona (solo se necesita un profesional) quien se ocupará del tema en la Dirección de la Propiedad Industrial del MIEM. Si es necesario que presten testimonio en el Comité de Ciencia y Tecnología del Senado o, inclusive, en el plenario si se autoriza, jefes de oficinas de propiedad industrial de, por ejemplo, Cuba y Chile, estarán honrados de hacerlo, como ha sido el caso en otros países.

Y si existieran todavía dudas, la propia OMPI ha preparado un estudio sobre las ventajas y desafíos de ser miembro del PCT. No hay incertidumbre que no pueda ser aclarada.

La decisión depende de las autoridades. Está en sus manos la decisión de incorporarse más que a un tratado de 148 miembros, a dar un salto para insertarse en la economía y sociedad del conocimiento y a un nuevo Uruguay con posibilidades infinitas, o seguir con 5 patentes de invención al año, como fue en 2014, frustrando a los innovadores e inventores uruguayos.

La decisión de enviar un tema a consideración del Gobierno y Parlamento que no es político partidario sino de beneficio para el país entero, en un momento donde temas de consenso son sumamente necesarios y bienvenidos, es un gran acierto.

La iniciativa va al encuentro y es complementaria al Proyecto de Ley de Transformación Productiva y Competitividad, la cual será tratada en el parlamento en el futuro cercano

 

Carlos Mazal

Autor: Carlos Mazal

Politólogo de la University of the Pacific con una Maestría en Estudios Latinoamericanos y del Caribe de la New York University. Es Consultor Internacional en temas de Propiedad Intelectual, Innovación y Desarrollo y ex Director para América Latina y el Caribe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Miembro Fundador del Centro de Estudios de Propiedad Intelectual (CEPI) de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Republica. Miembro de Número de la Academia Nacional de Economía. Miembro Consejero del Consejo Uruguayo de Relaciones Internacionales (CURI)