Sábado, 6 de enero de 2018

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Recrudecen los saqueos en Venezuela ante la falta de alimentos

La aguda escasez de comida, producto de un prolongado desabastecimiento de productos de primera necesidad, hizo resurgir las tensiones en las calles de Venezuela. Una multitud desesperada provocó saqueos este fin de semana en al menos dos estados, lo que obligó al gobierno a reforzar la seguridad con efectivos de policiales y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Los incidentes más graves se produjeron en la población de Caicara del Orinoco, estado Bolívar, a unos 5000 km al sur de Caracas. Varios centenares de personas, irritados por la falta de alimentos, medicinas y dinero efectivo, atacaron una veintena de comercios y derribaron puertas y ventanas para llevarse todos los productos que podían.

“Los saqueos fueron prácticamente en todo el pueblo”, explicó Carlos Rodríguez, dirigente político de Bolívar. “El pueblo anda como loco, el hambre los está matando”, apuntó.

Para frenar los saqueos el gobierno envió fuerzas policiales, pero había tal indignación en las calles que la situación derivó en violentos enfrentamientos. La represión terminó con 48 detenidos y varios heridos. Rodríguez destacó que móviles policiales y camiones militares salieron a patrullar para tratar de proteger al resto de los comercios que no habían sido saqueados.

Pero Bolívar no fue el único estado donde hubo saqueos. Juan Pablo Guanipa, dirigente opositor, denunció que episodios similares se produjeron en Zulia, al oeste del país, y que las personas involucradas en estos hechos argumentan que no tienen “ni alimentos ni efectivo”.

La situación en Zulia se tornó muy violenta el viernes por la noche, cuando grandes grupos de pobladores ingresaron por la fuerza a un depósito de comida de la cadena estatal PDVAL, filial de PDVSA, en Puertos de Altagracia y se llevaron todo.

Medios venezolanos señalaron que también en el este de Caracas se produjeron manifestaciones para reclamar comida, especialmente en barrios como Montalbán, San Bernardino y Terrazas del Avila.

Estos incidentes se dan a menos de quince días de otros eventos violentos que ocurrieron en la localidad de Ciudad Bolívar, que dejaron al menos diez comercios saqueados y más de una veintena de detenidos, y que obligaron a las autoridades a militarizar esa ciudad.

Afectado por un inflación de cuatro dígitos, el país caribeño ha registrado en las últimas semanas numerosas protestas por la falta de alimentos y medicinas, la acumulación de basura, la ausencia de agua y la falta de gas. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo estuvieron marcadas por esta situación que llevó a centenares de personas de los sectores populares de Caracas y otros estados del país a manifestarse en las calles.

Además de enviar tropas para frenar la revuelta popular, el gobierno de Nicolás Maduro ordenó a unas 26 cadenas de supermercados a bajar los precios de distintos productos de primera necesidad.

El diputado Juan Guaidó, dirigente nacional de Voluntad Popular, denunció que el gobierno de Maduro “destruyó el aparato productivo venezolano, atacó sistemáticamente la propiedad privada y negó la apertura del canal humanitario”. “Nos quieren hacer depender el Estado. Nos quieren hacer depender de supuestos favores que no lo son. Juegan con el hambre y la miseria del pueblo de Venezuela como parte de un plan para controlarnos”, agregó.

El líder opositor Henrique Capriles advirtió que la crisis económica que vive Venezuela puede conducir a una “explosión social”, lo que sería sumamente grave para el país. “En la situación actual, sin producción y sin grandes importaciones, vamos a un escenario indeseable. Jugar a una explosión social es una locura. Hay que evitar que el país estalle y si eso es a lo que juega Maduro, no le siga el juego”, advirtió a la población.

“Si a usted le importa la destrucción de Venezuela entienda que todas estas acciones van en contra suya. La hiperinflación no se acaba con lo que están haciendo. El saqueo espontáneo o inducido traerá más crisis, especialmente para los más pobres”, escribió Capriles en su cuenta Twitter, tratando de contener la explosión social.
Clarín

El Telescopio

Autor: El Telescopio