Martes, 16 de agosto de 2016

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“Río brilla donde Lasa vuela!!”

Cuando ya han transcurrido más de la mitad del desarrollo de los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, siendo los primeros que se organizan en Sudamérica, es inevitable que emerjan balances o las primeras reflexiones de como se está viendo la culminación de este ciclo olímpico, que convocó a miles de deportistas, espectadores y por sobre todos miles de millones de televidentes con propuestas de los más diferentes deportes.
A nivel de nuestros deportistas celestes, que compitieron hasta ahora en vela, tenis, remo, natación, donde Ines Remensaro bajo su propio record nacional con un tiempo de 57,85 logrando el primer puesto en su serie, en atletismo Andres Silva fue 3ro. con un tiempo de 49,21 clasificando a semifinales y cuando aún restan competir otros como equitación, el más destacado hasta este momento es el atleta Emiliano Lasa en la especialidad de salto largo.
Con su perfil bajo y humildad logró éste sábado pasado, meterse en la gran final con el segundo mejor salto de la serie de 8,14 mts. y así codearse junto con los 12 mejores del mundo, coronando años de trabajo con su técnico brasileño que lo asiló en San Pablo .
Ya en esa elite y en la misma jornada, pudo obtener dos logros más que enaltecen superlativamente su participación transformándose en el mejor atleta uruguayo de la historia. Dejando afuera a cuatro monstruos de esta especialidad, con un salto de 8,10 quedó entre los ocho mejores, lo que le dio derecho al “Diploma Olímpico”.
Pero no se conformó con eso, el estar entre los 8 mejores de esta final le dio derecho tres saltos más, siendo el único atleta sudamericano que en cada intento recibía el merecido apoyo del público que lo aplaudía y ovacionaba desde las tribunas del Estadio Olímpico Engenhâo.
Con estos tres saltos válidos, como fueron los tres anteriores, logró colocarse en puesto número 6 del concierto internacional.
Un batacazo!! Una muestra de superación constante y esfuerzo silencioso y a la vez, un hecho que siempre provoca la interpelación de los uruguayos donde surge la pregunta más frecuente: ¿Qué hubiese pasado si en los 4 años anteriores Emiliano, como todos los deportistas uruguayos, hubiesen recibido más apoyo? La respuesta es fácil, por las características temperamentales y cualidades el uruguayo podría llegar más arriba, sin duda.
Lo que no hay es un compromiso social y político, que involucre a todos, de darle los recursos pertinentes a la Secretaria Nacional de Deporte, cuyo presupuesto fue recortado en el 2015, al COU que no tiene como otros países ingresos directos de impuestos al juego o la telefonía como en países vecinos, o a las Federaciones involucradas que luchan para que las empresas las apoyen cuando éstas no pueden descontar impuestos adecuadamente.
Que se entienda, no se pide que el Parlamento vote un presupuesto o herramientas tributarias, acordes con lo que requiere la competencia internacional, permitiendo a nuestros deportistas igualar sus condiciones mínimas de preparación y que por ello la Federaciones sean una mera herramienta de traspaso de recursos.
No, se requiere que estas trabajen al lado de los deportistas día a día conociendo sus necesidades, que capaciten a sus entrenadores, a sus dirigentes, que presenten a la SND, el COU o la FDU planes estratégicos serios a corto, mediano y largo plazo con objetivos medibles por indicadores utilizados internacionalmente.
Hoy pasa que parlamentarios y autoridades públicas corren detrás de los deportistas después de sus éxitos por quien hace el homenaje más emotivo. No será más fácil actuar con tiempo, de forma meditada, viendo el beneficio social y el motor económico que genera el deporte, pensando concienzudamente por una verdadera política de deporte comunitario y de alta competencia? Ejemplos hay: Australia, España y muchos países que no necesariamente ocupan los primeros lugares en el medallero y mejor aún, muy cercanos también como Colombia que poco a poco de posiciona en la región con una excelente política de Coldeportes.
Es un debate que siempre resurge pero que nunca logra una definición precisa de hacía a donde ir y pero aún, no se llega a una verdadera solución a esta carrera que siempre nos deja a medio camino.
En cuanto a los juegos en general las instalaciones son excelentes y los deportistas están muy cómodos tanto en la Villa Olímpica como en sus escenarios de juego. Eso es lo más importante, que los verdaderos protagonistas estén bien y sólo piensen en competir.
Se pudo percibir un pueblo carioca cálido, amable y dispuesto a ayudar a disimular los problemas de organización que fueron superándose con el paso de los días. Lo que no logró solucionarse fue el transporte en tiempos razonables para el traslado del público en general.
Como todo juego de esta naturaleza el parque olímpico, el estadio principal y demás instalaciones, que separan ordenadamente los diferentes deportes, se encuentran a distancias largas. Eso es natural y hasta estratégico, pero a diferencia de los Juegos de Atenas en 2004, los de Beijing de 2008 y los de Londres 2012, este problema o no existía o si ocurría no era permanente, ya que hay en dichas ciudades muy buen transporte.
En Río, para llegar desde Copacabana al Parque Olímpico, para presenciar natación, tenis, basket o clavados, los espectadores deben recorrer una hora y media o dos para llegar tomando un metro y el mismo tiempo para retornar. Peor situación le ocurrió al rugby y hockey y ahora equitación que se desarrollan en el Parque Deodoro muy lejos de todo. Hay que tomar un subte y tren para viajar durante hora y media o más, sumándoles que antes de llegar hay que caminar 25 cuadras hasta llegar al control de seguridad y las respectivas puertas de ingreso. A los militares que custodian el predio de estos deportes, donde existen varios batallones en más de 60 hectáreas, no se les ocurrió mejor idea que clausurar la estación de metro que esta enfrente al Parque por razones de seguridad.
Aun con estos problemas el rugby, que regresó a los juegos después de 90 años tuvo durante todas las jornadas las plateas repletas de aficionados, los equipos brillaron y uno de los favoritos Fiji aplastó a Gran Bretaña y obtuvo su primera medalla de oro en su historia.
Veremos cómo siguen transcurriendo los días restantes de juego, con un medallero dominado por los Estados Unidos con el nadador Michael Phelps que gano varias sumando así 28 medallas en su historia de las cuales 23 son de oro; con una Rusia que la ve de lejos por tener menos atletas al tener cientos excluidos por el COI ante un escandaloso dopaje de estado que involucro al gobierno y a varias federaciones rusas que debieron ser sancionadas por la Agencia Mundial Antidopaje; con un Usan Bolt intratable en la pista, con una final de tenis imborrable entre el escocés Murray y el argentino Del Potro que no se rendía más. Y podrán seguir los ejemplos de jornadas y atletas memorables.
Una fiesta del deporte olímpico que sigue y promete darnos más momentos mágicos donde los mejores dan lo máximo por su país, y aquí cerca, en Sudamérica, en Río de Janeiro, la ciudad maravillosa.

Pablo Ferrari Ciccone

Autor: Pablo Ferrari Ciccone

Abogado. Apasionado por el deporte, fue jugador, entrenador y delegado del Montevideo Cricket Club (fundado 1861); Cronista deportivo en “La República” y “La Mañana”; Manager del Seleccionado de Rugby “Los Teros” en las Eliminatorias, Sudamericanos, Panamericanos y los Mundiales de Rugby GALES 1999 y AUSTRALIA 2003; Presidente de la Unión de Rugby del Uruguay (U.R.U.); Director General de Deporte (2002-2005); Pte. Consejo Sudamericano del Deporte (CONSUDE); Vice-Presidente del Consejo Americano del Deporte (CADE); Co-Pte de la FUNDACION DEPORTE URUGUAY; Board Foundation Member of WADA (World Anti-Doping Agency); Sub-Director del Instituto del Derecho Deportivo; Representante gubernamental en Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003 y JJOO Atenas 2004; observador Independiente de WADA en JJOO Beijing 2008; Promotor de la Sede Regional WADA en Montevideo para Latinoamérica y organizador del 1er. Simposio Educacional de WADA sobre Políticas de Antidoping; Miembro de la Asociación Uruguaya de Derecho Deportivo. Actualmente se desempeña como Consultor y Conferencista internacional sobre deporte, organización, legislación y políticas antidopaje; Delegado y asesor legal ante el C.O.U.; Miembro Tribunal Antidopaje de la ONAU y Secretario Honorario de la U.R.U.