Jueves, 22 de septiembre de 2016

MENU

Sin petróleo no hay paraíso

La decisión del consorcio integrado por la petrolera francesa Total (50%), Exxon Mobil (35%) y Statoil (15%),  de abandonar la búsqueda de petróleo en el denominado bloque 14 de la plataforma marítima uruguaya, fue sin dudas la noticia con mayor cobertura periodística en el mes de agosto.

Poco más de cien días después que el presidente Vázquez convocara a los ex presidentes Sanguinetti, Lacalle, Batlle y Mujica, con el propósito de sentar las bases de una política de Estado sobre la gestión de la eventual renta emanada de la explotación del oro negro, las expectativas que algunos abrigaron durante años se desvanecieron, dejando el tema sepultado al menos para la opinión pública.

En cuanto a la noticia en sí, más allá que algunas voces se alzaron manifestando que un eventual hallazgo de petróleo podría ser perjudicial para el país, entre ellas la del ex Presidente Jorge Batlle, en general, desde la mayoría de los sectores de la sociedad se percibía la situación como una oportunidad, que administrándose de modo responsable, permitiría transferir la riqueza generada a las futuras generaciones.

Más allá del impacto que pudo tener para el país la posibilidad de encontrar petróleo, la cual aclaremos no está descartada, pero al menos con la información disponible y el estado del arte de la tecnología no parece ser rentable desde el punto de vista económico, el episodio tiene dos corolarios: 1) la sistemática tendencia de las autoridades de realizar anuncios que no están debidamente fundados; y 2) la partida del último tren que tenían quienes dirigieron ANCAP entre 2005 y 2016 de mostrar algún punto positivo en su gestión.

En el primer caso, el tema de la realización de anuncios auspiciosos que discrepan con la realidad no es nuevo, siendo quizás el más recordado el de la fallida subasta de los aviones de Pluna al caballero de la derecha, que a la postre desembocara en la caída de los ex titulares del MEF y el BROU, Fernando Lorenzo y Fernando Calloia respectivamente. Se recordará en aquella ocasión al ex ministro del MTOP Enrique Pintado manifestando a los cuatro vientos lo exitoso del proceso para la salida del problema de la empresa de navegación aérea. Un tema similar ocurrió con Raincoop a principio de año, la solución para el problema del cierre de Fripur, y muchos otros casos que en caso de mencionarse llevarían al lector al hartazgo. Basta recordar que las propias autoridades del gobierno reconocieron al dar la noticia que las tareas de prospección no dieran resultados favorables, que la probabilidad de encontrar petróleo en ese bloque era del 14%[1], es decir, las posibilidades iban 6 a 1 en contra, por lo cual parecería razonable que conociéndose esos números, al menos se hubiese actuado con mayor cautela. El propio comunicado de prensa dice “Las cuencas sedimentarias del Atlántico son y seguirán siendo de alto riesgo geológico, con sólo un 8,5% que han encontrado éxito técnico en los últimos 8 años, y de estos, sólo un 25% que han resultado comercialmente viables”. Queda la sensación que es un modus operandi el vender la piel del oso antes de cazarlo, o en algunos casos, hacerlo antes de asegurarse que hay algún oso en el bosque.

En cuanto al otro corolario, y quizás el de mayor impacto político-electoral, el descubrimiento de petróleo hubiera sido para las sucesivas directivas de ANCAP durante la última década el éxito del cual agarrarse para intentar tapar el descalabro que fue esa década de gestión. Si bien una cosa no tiene que ver con la otra, porque la ineficiencia en la realización de proyectos, las acumulaciones de cuantiosas pérdidas en los distintos ejercicios, los costos de publicidad, fiestas, etc., no tienen ninguna relación con el descubrimiento de petróleo en territorio nacional, los defensores de la gestión 2005 – 2015 en ANCAP, colectivo que parece reducirse cada vez más con el paso del tiempo, hubieran banalizado la discusión, esgrimiendo que las cuantiosas pérdidas acumuladas se debieron a la búsqueda del petróleo, intentando entreverar la madeja. Y ese es otro tema del cual deberíamos sacar alguna lección de todo este proceso, como en discusiones que se supone deben tener cierto nivel, actores de primer orden fundamentan sus posturas en base a argumentos que carecen de la más mínima robustez, amparados en una opinión pública que en un porcentaje mayor al deseable, no toma partido en función la veracidad o sensatez de lo que se dice, sino en función de quién lo dice.

 

 


 

[1] http://www.elpais.com.uy/informacion/ancap-porcentaje-probabilidad-encontrar-petroleo.html

Ciro Mata

Autor: Ciro Mata

Ingeniero Electricista (Universidad de la República, UdelaR, 2003). Postgrado en Administración de Empresas (2004) y Maestría en Administración de Empresas (MBA) (2006), Universidad Católica del Uruguay. Postgrado en Metodología de la Investigación, Universidad de la Empresa en (2012). Ejerció como docente en la Facultad de Ingeniería de la UdelaR y actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de la Empresa y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica del Uruguay. Profesionalmente se ha desempeñado en UTE como subgerente del Área Planificación.