Domingo, 1 de octubre de 2017

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Sostiene Carolina (con permiso del gran Antonio)

Sostiene Carolina que antes los niños comían pasto.

Lo afirmó el otro día en su arranque de campaña electoral.

Se ve que alguno de los muchos asistentes que la rodean la convenció.

Le hizo creer que va a ser candidata a algo grande y, aunque no es la primera vez, esta se lo creyó.

Qué lindo se ve todo desde aquí arriba y que chiquitos se ven los demás habrá pensado Carolina.

Desde ese pedestal, entonces, decidió hacer conocer sus propuestas.

Lo primero que se lo ocurrió fue sostener que, antes, los niños se alimentaban con pasto.

Ahora el problema, sostiene Carolina, es que tienen obesidad porque, sostiene, hoy comen mucho pero mal.

Cuesta creer lo que sostiene Carolina.

Cuesta creer que empiece su camino con mentiras.

Ella quizás no sabe que, cuando una amiga suya sostuvo lo mismo en el 2002, el entonces Presidente Batlle ordenó una inmediata investigación.

El resultado fue exactamente el contrario a lo que sostiene Carolina.

Las autoridades de la Educación informaron que no era cierto lo que hoy afirma Carolina y repiten algunos acólitos.

Al Presidente Batlle le confirmaron que no era cierto lo del pasto y que estaban aseguradas las tres comidas a los dos turnos de niños de las escuelas y hasta se incluía a sus hermanos si estos no concurrían a clase.

Se consultó a las nutricionistas y lo ratificaron.

A ello se sumó Alejandro Atchugarry.

Desde el Ministerio de Economía Alejandro estableció una línea directa con las autoridades de la educación para liberar más fondos de forma inmediata si era necesario.

No había dudas en ese gobierno de como encarar el tema.

La prioridad era que el sistema social construido durante decenas de años en el país respondiera como respondió.

Eran otros tiempos.
La crisis provocada primero por la irrupción de la aftosa y, después, por la caída del sistema bancario argentino y default de nuestros vecinos pegaba duro en el Uruguay.

El Presidente Jorge Batlle, el Ministro de Economía Alejandro Atchugarry, las autoridades de la Educación de la época, enfrentaban con pocos recursos y mucha valentía, lucidez y sensibilidad los problemas.

Hasta que a unos del partido de Carolina se les ocurrió lanzar la infamia de los niños comiendo pasto.

No les importó la crisis.

No les importó jugar con el drama de miles de uruguayos y la desesperación de muchos.

Todo valía en ese momento para lograr unos votitos más.

Qué miseria.

Hoy Carolina vuelve a sostener lo mismo.

Con el mismo objetivo de ganar unos votitos más insulta a los que se esforzaron por sacar al país adelante en la peor crisis económica de su historia.

Insulta a ellos y a su memoria.

Sostiene, además, Carolina que hoy no hay problemas de acceso a los alimentos en el Uruguay.

El problema, sostiene, es la obesidad fruto de la mala alimentación.

Ese es uno de los problemas sin dudas.

Lo que no dice Carolina es que también hay niños con hambre hoy en el Uruguay.

No lo sostengo yo, lo dice un informe del Ministerio de Desarollo Social.

Aunque ahora no le llaman hambre sino “insuficiencia alimentaria“.

Si, después de doce años de crecimiento económico y a pesar de ser un país productor de alimentos, en el Uruguay hay insuficiencia alimentaria

Hambre.

Que no es obesidad como sostiene Carolina.

Carolina sostiene esto pero no contesta los pedidos de informes que le hemos hecho desde el Parlamento.

Tampoco contesta cuando se la convoca a la Comisión de Presupuesto para informar sobre la Rendición de Cuentas.

Carolina tiene miedo que se destapen muchas cosas.

Por eso no responde sobre Antel cuando se le pregunta.

Se debe acordar de aquel concierto de lucimiento personal que organizó en Atlántida.  Costó más de 200 mil dólares pero le pagaron sólo 20 mil a los artistas.

¿Será por eso que no contesta Carolina?

Quizás ella se sienta cómoda cuando la rodean un grupo de amanuenses que la aplauden.

Son los que le dicen que todo está bien, que ella va a ser candidata a Presidente y la alientan a mentir sobre lo que hicieron Jorge Batlle o Alejandro Atchugarry.

Carolina habla de lo que pasaba cuando estaban a cargo del país.

Sabe que ni Jorge ni Alejandro se pueden defender hoy porque ya no están.

Por ello aprovecha para volver a mentir.
Sus acólitos le dicen que ella, como el rey del cuento de Andersen, está vestida con finas sedas y ello la hace sentirse capaz de sostener lo que sostiene sobre los niños y el pasto.

Eso la hace sentir bien.

Yo sostengo que le mienten a Carolina y ella no se da cuenta.

Lo mismo sostenía el niño del cuento de Andersen sobre el rey que iba desnudo.

Pedro Bordaberry

Autor: Pedro Bordaberry

Abogado, Senador, 57 años.

  • Juan José Vanni

    CASO IMPRESOS VANNI S.A.
    MAYO 2005
    FRAUDE! – INDEBIDAMENTE LE CORTAN LOS CREDITOS EN EL BROU A IMPRESOS VANNI S.A., ASIGNANDOLE CATEGORIA DE RIESGO BCU 4 Y REPERCUTIENDO EN TODO EL SISTEMA FINANCIERO – FRAUDE!

    https://es.calameo.com/read/002002364e67a8b18db6f