Lunes, 28 de diciembre de 2015

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Un fin de año que augura un 2016 complicado

Al iniciarse el año 2015 nuestro país se vio inundado por la expectativa e ilusión que siempre provoca la llegada de un nuevo gobierno. Uruguay arrastraba problemas graves en materia de educación pública, seguridad ciudadana e inserción internacional, pero mostraba una situación económica sólida con bajo desempleo y buenas perspectivas de crecimiento.

Los desafíos en marzo de este 2015 eran consolidar y fortalecer la economía y el empleo, enfrentar el retroceso educativo, la inseguridad creciente y la inmovilidad de la política exterior.

Estas últimas semanas del año mostraron que de esos grandes desafíos que Uruguay enfrentaba a principios del 2015, dos siguen agravándose (educación y seguridad ciudadana), uno tiene buenas perspectivas (la inserción internacional) y varios se sumaron a la lista problemática (la economía, el empleo y las empresas públicas).

Los problemas persisten principalmente por la imposibilidad que tuvo el gobierno de encontrar caminos a su interior para cambiar.

En la Educación no sólo los indicadores fueron malos. Malos fueron los mensajes dados por los relevos de las personas que proponían precisamente cambios en la educación, como Fernando Filgueira y José Pedro Mir. Las únicas buenas noticias fueron dadas por la presencia a partir del próximo año del Prof. Dr. Robert Silva en el Codicen y el acuerdo alcanzado con los sindicatos.

Muy poco para un año en el que nuestra educación, y con ella nuestro futuro, se jugaban tanto.

En Seguridad el retroceso sigue siendo profundo y constante. Será el 2015 el año récord en materia de homicidios desde que se llevan registros sistemáticos (1980). También será récord en materia de rapiñas. Ello sucede mientras el Ministro del ramo se justifica argumentando que bajaron los hurtos. Cuando todos en el país saben que ellos no disminuyeron, lo que bajó fue el número de hurtos que se denuncian.

Creemos que este récord de cerca de 300 homicidios en un año, la mayoría de ellos en la zona metropolitana, debería conmover a quien mantiene en su cargo a un Ministro cuyos resultados no justifican permanezca en él.

En la inserción internacional es, quizás, donde se abren las mejores perspectivas. El triunfo de Mauricio Macri en la República Argentina supuso un cambio notorio en su relacionamiento con nuestro país y los de la región. Los problemas que enfrentan Brasil y Venezuela han minado el liderazgo que imponían hasta hace poco sobre los demás. Nos encontramos ante una oportunidad única para avanzar en acuerdos internacionales, ya sea en bloque o adhiriendo a bloques.

El retroceso que significó abandonar las negociaciones del TISA, sin embargo, es un llamado de atención. Ahora los impedimentos pasaron del gobierno kirchnerista a la interna del Frente Amplio, donde varios se opondrán, dogmáticamente, a la imprescindible inserción y apertura de mercados que el país necesita y los sectores productivos reclaman.

Un desafío grande para el Presidente Vázquez y el canciller Nin que, en el discurso, parecen comprender la importancia que ello tiene para el futuro del Uruguay.

El año cierra con nubarrones grandes en el terreno económico y el empleo. Este terreno se convirtió en la principal preocupación del gobierno y de los uruguayos en los últimos meses. El bajo crecimiento, el retroceso en la industria y el aumento del desempleo se sumaron a la ya endémica inflación cercana al 10%, el enorme déficit fiscal y la pérdida de competitividad con Argentina y Brasil. A eso se agregó el alza de las tasas internacionales de interés, las devaluaciones de nuestros vecinos y la baja del precio de nuestros principales productos de exportación.

Y como si todo eso fuera poco, también explotó el problema de Ancap, lo que no sólo se llevará centenas de millones de dólares del erario. Ancap se lleva también la imprescindible cohesión que debe tener un gobierno para enfrentar una situación económica crítica como la que encontraremos en el 2016.

El enfrentamiento público y privado entre el Poder Ejecutivo de Tabaré Vázquez y la mayoría oficialista en el Parlamento dirigida por José Mujica no es nuevo pero si dañino. En los 5 años del gobierno pasado surgió una y otra vez cuando se hablaba de los dos equipos económicos, de los conflictos entre Economía y la OPP, y así sigue ahora. Mientras esas disputas continúan en el seno del gobierno, la economía se deteriora, el desempleo aumenta, la educación retrocede, la inseguridad avanza y el país sigue sin lograr acuerdos que permitan colocar sus productos sin pagar aranceles.

De seguir por este camino, el 2016 será un año complicado.

Hacemos votos para que no lo sea.

Admin Telescopio

Autor: Admin Telescopio