Lunes, 9 de octubre de 2017

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Una Revolución del voto

Cruzar el Mar Rojo y vagar durante 40 años sin rumbo por el desierto fue la epopeya que la Biblia relata como símbolo de la libertad conseguida con esfuerzo. Cuando la gente decidió liberarse del Faraón no sabía lo que le sucedería, y muchos añoraron, perdidos en el desierto, la tranquila esclavitud de Egipto.

Quizás, modestamente, Argentina está protagonizando su propio camino a la libertad económica, sin cepos, prohibiciones, reglamentaciones, impuestos insoportables, emisión monetaria, déficit fiscal, desinversión, planes sociales, subsidios, negociados, fraudes, mafias, muertes sospechosas.

Recordemos que hace un año, una vez iniciado el viaje por el desierto, los titulares solo hablaban de inflación, caída del empleo, recesión, crisis:

  • Vuelve a caer la economía y se alarga la recesión. La actividad se redujo 0,7% en el primer trimestre; es el tercer período de baja (La Nación, junio de 2016)
  • En las puertas del segundo semestre, la actividad económica va en caída libre con una inflación que no afloja, conduciendo la economía hacia la depreflación: depresión con inflación. En abril, la actividad de la construcción se derrumbó 24%, mientras que la industria cayó 6,5% en relación a igual mes del año pasado. Asimismo, esta tendencia a la baja no se moderó y continuó en mayo, tal como evidencia la recaudación del IVA-DGI que creció 10 puntos porcentuales por debajo de la inflación. (Informe del CESO, junio de 2016)

Veamos los siguientes titulares periodísticos de septiembre y octubre de 2017:

  • La actividad económica se aceleró y creció 2,7% en el segundo trimestre.
  • El consumo creció en el período interanual un 3,8%.
  • La inversión creció en un año un 7,7%.
  • En agosto, el déficit fiscal se redujo un 30% respecto del mismo mes de 2016.
  • El riesgo país de 374 puntos es el menor de los últimos 10 años
  • Por quinto mes consecutivo el Índice de Salarios del Indec registró aumentos intermensuales muy superiores a la tasa de inflación, y sustenta la reactivación del consumo agregado que mostraron las cuentas nacionales la cierre del primer semestre.
  • La actividad industrial aumentó 5,1% en agosto y la construcción 13 por ciento.
  • La pobreza alcanza al 28,6% de la población, el nivel más bajo de la era Macri
    El INDEC informó que se redujo 3,6 puntos en un año y cayó 1,7 puntos respecto del final de 2016.
  • Luis Caputo: “La deuda es manejable, estamos en el mejor momento de la economía”.
    El ministro de Finanzas estimó que el PBI crecerá 4% en el tercer trimestre y 4,5% en el cuarto. Además auguró un boom hipotecario en 2018.
  • Al borde de la euforia: la Bolsa porteña anotó su undécima suba consecutiva.
    Los indicadores económicos positivos reforzaron la apuesta inversora por activos locales. El Merval rompe récords en pesos y dólares y suma más de 50% de ganancia en el año.
  • El economista José Luis Espert apuntó que “en 2017 Argentina tiene el primero de varios años de rebote económico y este año vamos a crecer por lo menos un 3%, con un crecimiento de 3% en el consumo, 8% en la inversión”.
    “No tengo duda que la normalización que hizo Macri en los primeros meses de gobierno va a provocar un rebote económico de varios años. En 2018 veo otro año de crecimiento, de hecho un poco mayor que 2017, de 3,5%, con una expansión del consumo de 4% y de otro 8% para la inversión”, dijo Espert, en el marco de la 38° Convención Anual del IAEF.”
  • El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, vaticinó un “boom impresionante” de viviendas para 2018 a partir de la reactivación de los créditos hipotecarios, y admitió que en el sector hay una “depuración” con la detención del sindicalista de la UOCRA Juan Pablo “Pata” Medina y la imputación de empresarios vinculados al caso Odebrecht.

En vísperas de las elecciones legislativas del 22 de octubre hay un profundo cambio de humor en la sociedad argentina. Casi como si la travesía por del desierto esté llegando a su fin.

  • En junio de 2016 el 64% de los encuestados afirmaba que “estamos peor que hace un año”. Ahora solo el 39% mantiene ese diagnóstico.
  • El Humor Social, una medición que hacemos mensualmente en el GOP (Grupo de Opinión Pública de la consultora Comunicaciones Sudamericanas) desde enero de 2014 muestra claramente el mejoramiento del clima de opinión. En febrero de este año el 57% registraba un Humor Social negativo. En septiembre, ese segmento solo llega al 39%.

Este abrupto cambio de humor se produjo profundizó a raíz de la PASO, las elecciones primarias de agosto de este año, confirmando que las elecciones, a veces, no son tanto consecuencia como causa de una mejora del humor. Los resultados de las PASO fueron los que aportaron un viento nuevo al mostrar una sorprendente fortaleza del Gobierno Nacional. Recordemos que Cambiemos ganó en lugares previsibles, como la Capital Federal , donde Lilita Carrió arrasó con el 50% de los votos o Mendoza o Jujuy, pero en otros impensados como San Luis, La Pampa, Entre Ríos.
Pocos esperaban ese éxito.

La victoria pírrica de Cristina, por un 0,2%, cuando casi todas las encuestas la mostraban ganadora entre el 4 y el 9% contribuyó a este cambio de clima.

  • El 48% afirmó que el triunfo del gobierno le produjo alegría y tranquilidad
  • El 52% dice que el resultado le resultó sorprendente, que no esperaba una victoria tan extendida del Gobierno
  • El 57% afirma que el resultado es un voto de confianza al Gobierno
  • El 67% que es necesario que el peronismo encuentre un nuevo liderazgo

El fortalecimiento del gobierno se registra también en la mejora de la evaluación de sus principales funcionarios. Macri pasa de 43% en febrero de este año al 54% en septiembre. María Eugenia Vidal – la funcionaria mejor evaluada – pasa del 54% en febrero a 64% en septiembre.

El cambio de humor coincidió con la reversión de los indicadores económicos negativos. Menor inflación, incremento de la ocupación, crecimiento de la economía, obras públicas, dólar estable.

En vísperas del las elecciones de octubre el panorama es el mejor que podría haber esperado el gobierno.

  •  Una intención de voto en el Gran Buenos Aires favorable a Esteban Bullrich con varios puntos por arriba de Cristina Kirchner
  • Un Índice de Propensión al Consumo que pasa del 47% en junio al 62% en septiembre
  • Un Índice de Humor Social positivo que pasa del 53% en junio al 61% en septiembre
  • Expectativas de inflación de más del 25%, que pasa del 49% en junio a 37% en septiembre
  • Indicadores objetivos de la economía mejorando semana tras semana: crecimiento de la economía, baja de la pobreza, incremento de la ocupación, créditos hipotecarios que llegan al 25% del total de las compras de viviendas, producción record de automóviles, obras públicas visibles, que mejoran la vida cotidiana, expectativas de mayores inversiones, etc.
  • Cárcel para sindicalistas corruptos, como “Caballo” Suarez o “Pata” Medina
  • Juicio público a De Vido, por la tragedia de Once y a Boudou por Ciccone
  • Vergonzosas declaraciones de Cristina Kirchner , afirmando que el culpable de la tragedia de Once fue el maquinista, que no frenó el tren y otras negaciones enfermizas de los errores, excesos, corrupciones y pésimas políticas de su gobierno
  • Escandalosos actos opositores, cada vez menos concurridos y más violentos.

Quizás estamos observando uno de esos momentos de la Historia, escasos y de enormes repercusiones de futuro, en el cual buena parte de la población toma conciencia de que estaba en un error. La gente parece advertir que el populismo, encarnado básicamente en el peronismo, pero presente en otras fuerzas políticas, es la madre de los fracasos argentinos. Advierte que la tierra a la que vinieron sus abuelos a trabajar duro, a ahorrar y a darles oportunidades a sus hijos y nietos, sigue siendo pródiga en oportunidades, pero exige trabajo, disciplina, bajar los reclamos por supuestos derechos y subir en nivel de compromiso y esfuerzo. Es un cambio cultural de enorme importancia y va más allá de la cuestión electoral. No se trata de votar ahora a otro populismo enmascarado sino de cambiar el modo de ejercer el poder en este país. No se trata de decirle “basta” a Cristina sino de crear las bases para que Nunca Más una nueva Cristina aparezca a gritar en la tribuna “Vamos por Todo”, como ella hizo en hace unos años.

No se trata de criticar un estilo, sino un contenido. La gente no quiere una Cristina más tranquila y suave, pero que crea ser una especie de monarca republicana, a la cual el pueblo deba someterse. La gente no quiere más líderes iluminados e inaccesibles sino buenos administradores que resuelvan problemas y propongan planes, con costos, tiempos y resultados conocidos. El fin de los relatos épicos y el comienzo de la gestión racional.Eso parece encarnar el Presidente Mauricio Macri.

Por eso ocurrirá una Revolución del voto.

Esteban Lijalad

Autor: Esteban Lijalad

Sociólogo (UBA, 1972). Investigador de Opinión Pública, procesos de mercado y Comunicación Social. Experto en investigación social mediante el uso de encuestas. Titular de las consultoras Aresco (1984-87), Equas (1987-1991), Sofres Ibope (1991-1993) Consultora Tesis (1993-2003). Asesor del Ministerio de Educación de la Nación (Argentina), Área de Evaluación de Calidad Educativa (1996-1999). Consultor PNUD ARG 97/025 (2002-2004). Docente de la Universidad Nacional Tres de Febrero, en la Maestría en Generación y Análisis de Información Estadística (2003-2004). Actualmente Director del GOP, Grupo de Opinión Pública de Comunicaciones Sudamericanas S.A. (http://consultoracs.com/cs/gop/)