Viernes, 12 de mayo de 2017

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Upemeando

De acuerdo con el diccionario no oficial de los uruguayismos del siglo XXI (1), este vocablo es la forma gerundio del verbo upemear.

El significado de este verbo se asocia popularmente a situaciones desesperadas, en que el sujeto busca asirse de cualquier cosa para no caer en el abismo. También se utiliza para referirse a situaciones en que se está dispuesto a entregar lo que sea por un efímero beneficio.

Su origen no esta claro, pero algunos especialistas en la lengua uruguaya, lo relacionan con las bocas de droga barriales donde el drogadicto estaba dispuesto a entregar lo que sea por otra dosis que le sirva para distraerse de la realidad que se niega a reconocer.

Es este un vocablo típico del siglo XXI, las primeras noticias de su uso cotidiano son de mediados de la primera década del siglo, en la zona de Fray Bentos (Uruguay)

En las primeras apariciones de este verbo, algunos cronistas hicieron una división en sílabas  errónea, analizándolo como UPEEMEAR, y  cometiendo así un  error quasi sintáctico común es estos tiempos de acrónimos. Eso porque la sustitución en la escritura de la sílaba ME por el nombre de la letra M (eme) no tiene concordancia con la pronunciación coloquial del verbo que no incluye una doble letra “E” en el medio de la palabra.

En este tiempo de twitter y otras de las denominadas “Redes Sociales” es frecuente encontrar la forma gerundio escrita como “upmando”

La costumbre de eliminar vocales y abreviar la escritura que tanto enoja a los puristas del lenguaje, pero que sigue impertérrita en el uso cotidiano de los medios electrónicos de comunicación, ha generado otro problema de interpretación de este verbo. Eso porque se le adjudica erróneamente en la forma gerundio una prioridad a la primera parte sobre la segunda.

Para entenderlo mejor, eso puede resumirse como que en el gerundio abreviado de upemear las letras UPM de alguna manera “mandarían” sobre el sujeto, lo que evidentemente no tiene base gramatical alguna.

Respecto al significado del verbo, la novedad de su introducción en el lenguaje hace necesario aclarar otro error común, que proviene de sus primeros usos entre usuarios de drogas ilegales y sus proveedores en las denominadas “bocas”, lugares donde algunos productos pueden presentar un fuerte olor a orina de gato.

Así conviene aclarar que no es correcto dividir el verbo entre “upe” y “mear” en especial porque en la forma gerundio podría asumirse que alguien orina y eso evidentemente no tiene sentido en el significado del verbo mas allá de su oscuro origen.

De especial interés es cómo la evolución del lenguaje ha adquirido un ritmo muy acelerado, y así un verbo de uso poco menos que clandestino, se ha popularizado, y llega hoy a las más altas esferas, donde se ha detectado su utilización incluso en documentos judiciales y también oficiales del gobierno.

No se puede finalizar este informe sin antes hacer una referencia al uso combinado de upemear con otra voz que también se originó en la misma zona y al mismo tiempo si bien tenía antecedentes en Uruguay al menos desde 1923.

Se trata del verbo zonafranquear.

Eso porque en sus orígenes el zonafranquear significaba que el sujeto de la acción estaba dispuesto a entregar cualquier cosa, incluso su propio cuerpo en una acción similar a la prostitución forzada.

En casos extremos, cuando se asocia la acción de upemear a la de zonafranquear, su realización en conjunto apareja un grave riesgo a la salud del sujeto activo de la acción combinada.

Los dos verbos reseñados tienen en común una rareza gramatical, ya que ninguno tiene sentido ni asigna significado a las tiempos futuros, salvo el Futuro Perfecto del modo subjuntivo.

Puede que esa rareza se relacione efectivamente con que aquellos que en los orígenes del verbo “upemearon” y especialmente si “zonafranquearon” solo pensaban en su propio presente y no tenían visión de futuro.

Es de esperar que en adelante estos verbos vayan cayendo en desuso, siendo sustituidos por otros como “desarrollar” y “progresar” que en conjunción con “crecer” y “trabajar” son mucho mejores opciones gramaticales en el uso idiomático de los uruguayos, además de tener una saludable y completa aplicación en los tiempos futuros.

 

 


  • Ese diccionario no existe

* Pido disculpas a todos los profesores de idioma español, literatura y todos los que de alguna u otra manera aman el idioma castellano.

Raúl Viñas

Autor: Raúl Viñas

Magister en Ciencias Meteorológicas, docente en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de la Empresa y la Escuela de Meteorología del Uruguay. Vocero de grupo ambientalista Uruguay Libre de Megaminería.