Viernes, 31 de agosto de 2018

MENU

Uruguay campeón mundial 2030

Cuando aún esta vigente la noticia de la instalación por parte de la FIFA de la Comisión Normalizadora de la A.U.F. presidida por el Dr. Pedro Bordaberry, otra vez el fútbol acapara la atención sobre el deporte en general.

Manteniendo la ilusión de que nuestro país organice después de 100 años la Copa del Mundo de 2030 nos proponemos con un sentido constructivo, más allá de nuestra principal pasión, reflexionar sobre que Uruguay deportivo soñamos dentro de tan sólo 12 años. Los mismos 12 años que deberá trabajar la A.U.F. para organizar por segunda vez un evento mundial de tanta importancia en lo deportivo, para el turismo y para la economía uruguaya.

Por supuesto que el sueño de un mejor deporte, una educación fisica integrada a la curricula educativa y la recreación como método de cohexión comunitaria, no debe ser una aspiración aislada. Estas herramientas, de probada integración social generadoras de personas saludables, deben formar parte de un país mejor.

Un pais con reglas de juego claras.

En las décadas anteriores al año 1930, José Batlle y Ordoñez lo hizo. Marcó las lineas de acción en materia deportiva, que aún siguen vigentes.

En 1911, con un clima de paz que reinaba en el Uruguay, dejando atrás la guerra civil que había finalizado siete años antes, en 1904, los gobernantes de la época dirigían sus esfuerzos a consolidar una sociedad justa, tolerante y vanguardista, apuntalando a esa raza de orientales emergente no sólo en su desarrollo intelectual, sino también en lo físico, por su salud mental y física.

Para ello creyeron necesario la creación por Ley de un organismo que fuera rector de la Educación Física, el Deporte y la Recreación, sabedores que la inyección de recursos en estas áreas era mejor inversión para la sociedad por los beneficios que brindan éstas prácticas, en contraposición de una sociedad sedentaria. Se creaba la Comisión Nacional de Educación Física (C.N.E.F.)

El Presidente José Batlle y Ordoñez, así como fue el promotor de una vasta cantidad de iniciativas legislativas que lograron grandes conquistas sociales, como la ley de la ocho horas de la jornada laboral, el voto de la mujer, entre otras, quiso respecto a la Educación Física darle un empuje mayúsculo. A tal punto que no sólo creó el organismo, sino que él mismo fue el primer Presidente de la historia de la novel C.N.E.F.

Desde dicho organismo revolucionario, promovió la creación de establecimientos donde se enseñaran y practicaran las actividades físicas en sus más variadas disciplinas: las llamadas Plazas de Deportes, que al día de hoy superan las 114. Éstas, eran construidas en grandes terrenos con espacio para el rincón infantil, con juegos de hierro y madera, una arenera, gimnasio de caños al aire libre que tenían barras de equilibrio, paralelas, sogas, canchas para la práctica del baby fútbol, voléybol, futbol, correderas para las carreras, tramos de lanzamiento y foso para saltos alto y largo y un pabellón con muy buenos vestuarios e instalaciones higiénicas, área administrativa, todo ello rodeado de áreas verdes, naturales viva, césped y flores.

Respaldó la creación de las Federaciones Deportivas, incentivó la proliferación de clubes deportivos afincándose por los barrios, muchos de los cuales hoy vigentes celebraron sus 100 años.

En 1912 el Profesor Jees Hoppins, qué egresado de la Universidad en EEUU, se instala en Uruguay a dirigir el Departamento Físico de la Asociación Cristiana de Jóvenes (A.C.J.). Además de organizar dicha Institución, colaboró con las flamantes instalaciones públicas diseminadas por los barrios más populosos de Montevideo y las capitales del interior del país, ayudando a tener una visión más amplia de lo que pueden brindar la Plazas de Deporte a la población desde su infraestructura y personal, desarrollando los grandes juegos organizados y reglados a nivel nacional.

En 1921 se construyó la Pista de Atletismo por el entonces arquitecto del Servicio de Paseos Públicos de la Intendencia Municipal de Montevideo Juan Scasso. El mismo que en 1930 construyó el Estadio Centenario para la primera Copa Mundial de Fútbol, la Colonia Marítima frente a la Playa del Buceo, el Club Naútico de Carrasco y Punta Gorda y el propio Estadio Monumental de Núñez en Buenos Aires con la firma de una arquitecto argentino, ya que su título de arquitecto no estaba revalidado en el vecino país.

Así, podríamos extendernos en variados ejemplos de inciativas del pasado que buscaron darle a la educación fisica y el deporte un rol clave en el desarrollo de los uruguayos.

Hoy, responsablemente debemos pensar con esa mentalidad y emular aquellas politicas de vanguardia. Se trata de fijar, como en otras materias del Estado, reglas de juego claras que unan a todos los actores del deporte. Sean estos privados o públicos.

Los primeros; deportistas, entrenadores jueces, voluntarios y grupos de interés en general; bien formados en regimen de libertad y con oportunidades de educación, capacitación previa y preparación física-técnica que les permita estar a la altura de los desafios deportivos sin envidiar experiencias del exterior. Los segundos; gobernantes responsables e idoneos para gestionar politicas públicas de deporte desde un organismo moderno con medición de  resultados por área y por inversión.

Debemos soñar con un organismo contemporaneo proyectado al futuro, que busque la adaptación permanente a los nuevos métodos de entrenamiento y alimentación, tecnologias y atractivas competencias que contemplen los objetivos del deporte amateur y el profesional.

El Partido Colorado en su programa de gobierno de las pasadas elecciones, previó la creación de un INSTITUTO NACIONAL DEL DEPORTE (INADE) como organismo paraestatal de derecho privado (similar al LATU) y que el Senador Bordaberry lo presentó como proyecto de ley el 15 de febrero de 2015, pero las mayorias del oficialismo impedieron aún su mero tratamiento.

Como organismo entendemos que es el mejor vehículo, pero como cualquier herramienta pública precisa de un presupuesto acorde a la importancia de la materia, conforme al contexto regional y mundial, sabiendo que cada peso puesto aquí no es un gasto sino una inversión.

Es más rentable para la sociedad que los recursos económicos vayan al deporte y no que luego deban cubrir flajelos de salud como el sedentarismo y la droga, o problemas de seguridad, como la violencia producto de la desintegración y marginación social.

Pero no es el dinero en si mismo el que resuelve los problemas, sino el objetivo que se busca con ellos.

Esto porque tanto el organismo como sus recursos deben tener como eje de funcionamiento los valores del deporte. Debe funcionar aspirando a pilares fundamentales como: el respeto, por los deportistas, el mismo que se le pide a ellos por los compañeros de equipo, por el ocasional rival, por el juez, por el público; la disciplina, que los dirigentes deben seguir sin apartarse de las reglas y que como parte integral del juego tanto dentro como fuera de la cancha se le exige al competidor; la solidaridad, que se refleja en el sacrificio de todos para con el equipo provocando un espíritu colectivo que construye amistades para toda la vida, venciendo barreras culturales, religiosas, de raza, geográficas y hasta políticas; la integridad, ser honesto y practicar el juego limpio ; y la pasión, el deportista amateur o profesional detenta un apasionado entusiasmo por el juego, provocando adhesión emocional y sentido de pertenencia en la familia del deporte que practica.

En esta materia hay coincidencia, todos los partidos políticos quieren una sociedad con valores, sana y sin sedentarismo. En el deporte competitivo, que nuestros deportistas lleguen lo más alto posible por lo cual prometen el apoyo a instituciones privadas independientes, que en libertad, hacen el día a día para que este entramado social funcione.

La cuestión es potenciar institucional y económicamente al organismo rector para que pueda de acá al 2030 desarrollar sus politicas deportivas con sustentabilidad, siguiendo un plan estratégico con medición de resultados. De esta manera podremos detentar un deporte próspero acorde a los tiempos que se nos avecinan.

Hay que soñar en grande, por tanto exhigir a parlamentarios y gobernantes que prioricen el deporte y la educacion fisica como elemento de cohexion social, formador de personas, como usina de fuentes laborales y como insigna nacional que enorgullezca a todos los uruguayos.

Para esto, no hay que esperar al próximo Sudamericano, Panamericano, Mundial o Juego Olímpico, el partido empieza en pocos meses. ¿Cuándo? en la discusión politica de cara a las próximas elecciones donde los partidos deben plasmar en sus programas de gobierno, con objetivos cumplibles y medibles, su modelo de deporte nacional para el caso que accedan al gobierno para el período del 2020 al año 2025.

En breve se verán los pingos. Si los ciudadanos que aspiren a ser candidatos no juegan bien este partido, esperemos que luego no sean los que se sumen a los milagros celestes.

Pronto veremos quien gana este crucial partido.

Pablo Ferrari Ciccone

Autor: Pablo Ferrari Ciccone

Abogado. Apasionado por el deporte, fue jugador, entrenador y delegado del Montevideo Cricket Club (fundado 1861); Cronista deportivo en “La República” y “La Mañana”; Manager del Seleccionado de Rugby “Los Teros” en las Eliminatorias, Sudamericanos, Panamericanos y los Mundiales de Rugby GALES 1999 y AUSTRALIA 2003; Presidente de la Unión de Rugby del Uruguay (U.R.U.); Director General de Deporte (2002-2005); Pte. Consejo Sudamericano del Deporte (CONSUDE); Vice-Presidente del Consejo Americano del Deporte (CADE); Co-Pte de la FUNDACION DEPORTE URUGUAY; Board Foundation Member of WADA (World Anti-Doping Agency); Sub-Director del Instituto del Derecho Deportivo; Representante gubernamental en Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003 y JJOO Atenas 2004; observador Independiente de WADA en JJOO Beijing 2008; Promotor de la Sede Regional WADA en Montevideo para Latinoamérica y organizador del 1er. Simposio Educacional de WADA sobre Políticas de Antidoping; Miembro de la Asociación Uruguaya de Derecho Deportivo. Actualmente se desempeña como Consultor y Conferencista internacional sobre deporte, organización, legislación y políticas antidopaje; Delegado y asesor legal ante el C.O.U.; Miembro Tribunal Antidopaje de la ONAU y Secretario Honorario de la U.R.U.